Es emocional o razonable lo del dueño del Independiente Medellín, es una condición de poderío, autoritarismo, totalitario o simplemente es un señor que desde su deseo reprimido de niño en querer utilizar un objeto y manipularlo a su capricho hace lo que hace.  Él, en su infinito conocimiento en negocios ajenos al fútbol engrandece sus arcas de manera significativa y productiva para él y sus accionistas, pero un día cualquiera

alguien entró en la dimensión económica en la que se encontraba don Raúl y le sugirió comprar una de sus pasiones y esa fue el Equipo del Pueblo, ¡Qué magnífico juguete!, es como cuando uno estaba niño y obtenía un regalo por parte de sus padres o cualquier fulano, el reloj de transformes, ese reloj que uno lo manipulaba a merced de sus intereses; así es Don Raul, que al obtener la mayoría de las acciones mueve a su merced la parte interna del equipo quebrantando constantemente el estado emocional de la parte médica, administrativa, cuerpo técnico y, la de los hinchas.  Este señor pensará que cada vez que entra en ese estado de histeria saca de la institución el que se le dé la gana, no cuenta con una junta directiva para que entren en discusión las decisiones a tomar, sino que simplemente dice abc y las cosas se tienen que hacer, ¿Por qué? Porque él es el dueño y ya.  

El fútbol es un estado de ánimo y él tiene que entrar en esa dinámica pero se debe dejar asesorar porque por sí sólo no lo va a lograr debido a su egocentrismo el cual no le permite aprender que esto es otra esfera diferente a la que él se movía antes de comprar el equipo.  El hincha se ilusionó desde el momento en que llegó Julio Roberto a reemplazar y por la misericordia de Dios, Ciro soltó el equipo, luego llegó, si no estoy mal, un señor muy académico con una ideología organizacional pero entendió que ese no era su campo y le dio entrada a Meluk, un hombre inteligente, innovador y a la vez un poco "enredador".  Inteligente porque se dio cuenta que con una propuesta podría levantar económicamente al equipo, su innovación fue atrevida y a la vez aceptada por los hinchas, y enredador porque así como ha traído buenos jugadores todavía sostiene una cantidad de mediocres que lo único que han hecho es desangrar el equipo.  Al equipo le ingresan recursos por muchos medios y adicionalmente los bonos comprados por aquellos que lo único que piden de retribución es una emoción pero una emoción que alegre el alma. 

El temor a hoy es llegar a un retroceso y volver a la época de los 80's o 90's dónde habían directivos que solo les importaba el $entimiento y los procesos fundamentales en el fútbol no lo tenían en cuenta y en esa época se entusiasmaba uno pero no eran prolongadas las ideas y al final termina todo claudicando y volviendo a empezar.  

Es un dolor sentir esa sensación de esa época porque a puertas de una final sacan a un técnico, sacan en su momento al médico que estuvo mucho tiempo en el equipo y lo sacan solo por caprichos de la hija del dueño; en su momento despiden a Leonel, en su momento sacan a Torres por capricho sin dejar terminar las ideas.  ¿Cómo se puede sentir un jugador profesional cuando la cabeza de la institución pierde su propia cabeza? Eso es lo que sucede a mi manera de ver las cosas, que pierde la cabeza aquella persona que no la puede perder.  La noche del miércoles de la primera final me encontré a alguien muy allegado al Equipo del Pueblo, es más, lo conoce muy bien y me dijo: "Este equipo NO tiene amigos adentro, hay un juego de egos y le suma que tiene un problema físico muy latente y aspirar es difícil".  

La alegría, el folclor y el sentido de pertenencia se han perdido y es hora que lo recuperen nuevamente porque hace mucho tiempo la supremacía ha menguado.

Señores del ROJO, deben asumir con profesionalismo un proceso con objetivos y metas claras, con retribuciones a mediano y largo plazo para empezar a generar un presente de reconocimiento en el fútbol colombiano donde los proyectos dejen frutos y dejen huella en los hinchas quienes son la razón de la institución.  

El hecho de salvar al equipo de un acercamiento al descenso y salvarlo económicamente se los AGRADEZCO… Pero no puedo aceptar que porque me das de comer, me tengo que dejar pegar...

 

Juan Pablo Sánchez (This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.)